¿Qué es Rooibos?

Cuando hablamos de rooibos, debemos referirnos a él como una infusión y no como té, porque no proviene de la planta del té (Camellia sinensis). El rooibos viene de la Aspalathus linearis, un arbusto originario de Sudáfrica. Para obtener el producto, sus hojas se dejan oxidar al sol — ese proceso es justamente el que le da su sabor característico y su color rojizo distintivo.

En Sudáfrica, las hojas de rooibos se usan con fines medicinales desde el siglo XVII. El interés por sus propiedades curativas impulsó su producción y comercialización, y hoy se puede encontrar en más de 140 países del mundo.

Historia del rooibos

Los colonos holandeses que vivían en Sudáfrica popularizaron el rooibos en el siglo XVIII, principalmente porque importar té negro resultaba muy costoso — eso disparó su consumo local. Sin embargo, no alcanzó niveles altos de popularidad hasta 1930.

La planta crece en suelos ácidos y agresivos, es un arbusto de hojas finas y largas, y se cosecha de forma manual, muy similar al té. Después de la recolección, se clasifica, se corta y pasa por un proceso de fermentación que le da su característico color rojizo.

Beneficios del rooibos

En Japón, el rooibos es conocido como la "infusión de la larga vida", gracias a su contenido de polifenoles y aspalatina. Funciona como antioxidante, combate el envejecimiento prematuro y ayuda a cuidar la piel, las uñas y el cabello. También tiene propiedades antiinflamatorias y antivirales, además de aportar minerales y vitaminas como zinc, magnesio, calcio, vitamina C y hierro.

Sus componentes protegen contra enfermedades cardíacas y se recomienda para personas con gastritis, ya que mejora las funciones digestivas. También ayuda con la pérdida de peso, la regulación del azúcar en sangre, los dolores de cabeza, los eccemas, el insomnio e incluso el asma.

Vale la pena destacar que el rooibos no tiene calorías ni cafeína, y aporta calcio, flúor y manganeso — beneficiosos para huesos y dientes. El flúor, presente en muchos productos de cuidado dental, ayuda a prevenir la caries. Incorporarlo a tu dieta puede contribuir a reducir el riesgo de enfermedades óseas y articulares como la osteoporosis o la artritis.

También es una buena opción para deportistas: sus sales minerales y vitaminas lo convierten en un sustituto natural de las bebidas energizantes. Y si te gustan las bebidas dulces, el rooibos tiene un sabor naturalmente dulce sin necesidad de azúcar ni endulzantes añadidos.

Propiedades de la infusión de rooibos

  • Antioxidantes
  • Vitamina C y E
  • Hierro, calcio, zinc, cobre
  • Potasio, manganeso, magnesio, flúor
  • Antihistamínico
  • Propiedades antibióticas

Tipos de rooibos en Tea Market

En Tea Market tenemos distintas combinaciones de rooibos, pensadas para que disfrutes su sabor y encuentres bienestar en cada taza:

¿Cómo se prepara la infusión de rooibos?

Antes de preparar tu rooibos, decide si lo quieres caliente o frío — la cantidad de producto y el tiempo de infusión cambian según cada versión, para lograr el mejor sabor posible.

Versión caliente

Cantidad: 4 g por taza

Temperatura: 95°C

Tiempo: 4-5 minutos

Versión fría

Cantidad: 8 g en 6 oz de agua caliente

Después: agrega hielo al terminar la infusión

Tiempo: 4-5 minutos antes de enfriar

Al igual que con el té, respetar el tiempo de infusión evita sobreexponer las hebras y conseguir un sabor amargo o desequilibrado.

No. El rooibos es una infusión, no un té, porque no proviene de la planta Camellia sinensis. Viene de la Aspalathus linearis, un arbusto originario de Sudáfrica.

No. El rooibos no contiene cafeína ni calorías, lo que lo hace ideal para tomar en cualquier momento del día, incluso antes de dormir.

No necesariamente. El rooibos tiene un sabor naturalmente dulce, por lo que muchas personas lo disfrutan sin agregar azúcar ni endulzantes.

Sí. Sus sales minerales y vitaminas lo convierten en un buen sustituto natural de las bebidas energizantes, ideal para antes o después de entrenar.